Apalancamiento, concepto, ventajas y riesgos. 2013: ¿Debemos apalancarnos para invertir?

Últimamente se viene hablando muchísimo en “corrillos” y tertulias, escuchando prolíficamente en emisoras especializadas de economía, leyendo en revistas del estilo, un concepto sobre el que quiero dedicar mi post: “el apalancamiento”.

El contrato por diferencia (en inglés Contract for difference, CFD) es un contrato por el que se intercambia la diferencia del precio de un instrumento financiero en el momento de apertura del contrato y el precio en el momento de cierre del mismo. Por ende, El efecto de apalancamiento constituye una de las principales características de los CFD´s.

Se trata de un producto que se ha ofrecido tardíamente al pequeño inversor, y que en España solo se ha comenzado a comercializar desde el año 2007. Aunque hay que saber discernir qué tipos de apalancamiento se están usando en la actualidad, y cuál es el más conveniente a la hora de gestionar una cartera, porque todos hemos sido espectadores de lujo de lo que ha supuesto el fracaso más estrepitoso para el apalancamiento: El mercado Inmobiliario.

El apalancamiento se deriva de utilizar endeudamiento para financiar una inversión. Esta deuda genera un coste financiero (intereses), pero si la inversión genera un ingreso mayor a los intereses a pagar, el excedente pasa a aumentar el beneficio de la empresa. De ahí mi afirmación del párrafo anterior: En la especulación experimentada por el mercado de la vivienda, de los últimos años, los inversores adquirían una vivienda, pagando una pequeña parte y el resto lo financiaban a intereses muy bajos (entre el 2 y el 4% anual). Al cabo de pocos meses, la vivienda se ha revalorizado enormemente. Y esta es la causa de la burbuja inmobiliaria sufrida por varios países, como por ejemplo España. En la actualidad en el mercado inmobiliario es difícil trabajar en apalancamiento, pues los precios han “caído” de una forma tan estrepitosa que ya no es rentable.

Trasladado a otro tipo de mercados, un inversor y una entidad financiera acuerdan intercambiarse la diferencia entre el precio de compra y el de venta de un determinado activo, ya sean acciones, índices, divisas y materias primas, entre otros. Sin embargo, a diferencia de la operativa tradicional, para realizar la inversión deseada el inversor sólo deberá desembolsar sólo una pequeña parte de lo que costaría este activo en el mercado, pero beneficiándose de todo el movimiento (al alza o a la baja), en términos absolutos.

Un inversor supone que el precio de un subyacente (un producto real asociado al CFD) como por ejemplo las acciones de Telefónica, va a bajar de precio en los próximos minutos, horas o días. Entonces el usuario abre un contrato de venta sobre el CFD de Telefónica. Pasados unos minutos, horas o días el inversor decide que ya es momento de cerrar el contrato, entonces compra el CFD de Telefónica que previamente había vendido. El dinero ganado o perdido será la diferencia entre estos 2 puntos. Si Telefónica ha bajado entonces habrá ganado, ya que el inversor comenzó vendiendo. Si hubiera comenzado comprando cfds entonces habría perdido.

Justamente, esta posibilidad de comprar posiciones de un activo sin pagar el precio total de los mismos es lo que se denomina apalancamiento, es decir: si reducimos el capital inicial que aportamos, se aumenta la rentabilidad obtenida. Esto es posible ya que los operadores permiten abrir posiciones en CFD, reclamando únicamente el depósito de una garantía. Esta garantía es un porcentaje del importe por el que se invertiría realmente.

Así como el apalancamiento permite multiplicar las ganancias, también opera como un multiplicador de las pérdidas. Esto constituye el principal riesgo derivado de la operatoria con apalancamiento.

Si el inversor falla en la inversión, y el activo sube cuando él pensaba que iba a bajar o viceversa, empieza a perder dinero con sus CFD, lo que derivará en casos extremos en pérdidas muy superiores al importe inicialmente desembolsado.

El apalancamiento es la relación entre capital propio y a crédito invertido en una operación financiera. Es decir, si reducimos el capital inicial que aportamos, se aumenta la rentabilidad obtenida en este sentido.

No obstante, aparentemente todos podríamos actuar en apalancamiento porque con un mínimo capital, y el resto a crédito, podríamos obtener supuestamente pingües beneficios, (o al menos es lo que recomiendan algunos gurúes financieros); y entonces; ¿por qué no todos nos endeudamos o compramos a crédito para invertir?.

Primero: Hay saber que se trata de utilizar la capacidad de crédito o de endeudamiento para financiar inversiones, y lograr hacer una diferencia.

Segundo: Si uno se apalanca comienza a correr riesgos y esto lleva a un empeoramiento de su situación financiera. Esto va de la mano con que es casi imposible conseguir un instrumento de renta fija que nos de mayor rentabilidad que el costo que pagamos por un préstamo, por tanto, se sabe que a la hora de apalancarse estaremos invirtiendo en renta variable o productos cotizados, es decir que, las rentabilidades no son fijas y nuestro dinero estará en productos que pueden bajar de valor y por el contrario, nuestra deuda no disminuye de valor con el tiempo sino que permanece estable.

Tercero: Si uno toma la iniciativa de apalancarse debe mirar al fisco con recelo. Todas las ganancias del capital están gravadas al 19% por el IRPF, y peor aún, 21% si es superior a 6.000 euros.

Es decir que, a cualquier rendimiento que podamos esperar de nuestras acciones o instrumentos de renta variable, debemos restarle el 19% de retención del IRPF.

Para terminar, en mi humilde opinión, que seguro que para muchos expertos mil veces mejores que yo, en operativa de inversión, es errónea, y me podrían dar mil argumentos favorables, diría: entonces, ¿no debemos apalancarnos nunca?.

Mi idea es que tratemos de no hacerlo sin tomar ciertas precauciones, porque hoy en día no es una alternativa rentable, ni tampoco segura. Sí, viene bien usar el apalancamiento como para la amortización de una vivienda mediante el pago de la hipoteca. O bien, si queremos utilizar las ventajas fiscales de algún plan de pensiones, e incluso, podremos apurar ciertas inversiones que nunca podríamos lograr con nuestros ahorro.

Si. Llaménme, conservador, poco arriesgado, (“quien no arriesga no gana”), etc. Pero a veces el conservador que uno lleva adentro puede sernos útil para evitar problemas financieros futuros. todo dependerá de la edad y la aversión al riesgo de cada uno, que tiene que ver con sus cargas familiares.

Rafael Ardura Urrea
Business Manager
GRUPO RETIRO

CEO-Founder&MD Partner
SERVIGESTION

Project Manager
ALLES HAUS BAUAG

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Posted in PERSONAL, Rafael Ardura Urrea
One comment on “Apalancamiento, concepto, ventajas y riesgos. 2013: ¿Debemos apalancarnos para invertir?
  1. […] El apalancamiento es una bestia peligrosa. Puede convertir una mala inversión en buena, pero a su vez una buena en mala. La acumulación de apalancamiento en una inversión con un retorno pequeño no la convierte en una buena idea. El apalancamiento puede limitar su capacidad de resistencia y transformación de una discapacidad temporal, en un deterioro permanente del capital. […]

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